may
20111
Entre “mezzes” y narguille. Turquía
Cuando el Emperador Justiniano entró por primera vez en la impresionante Basílica de Santa Sofía (Divina Sabiduría), exclamó: ¡ Gloria a Dios, que me ha creído capaz de construir esta obra, Salomón, te he superado…!. Nosotros simplemente nos quedamos “con la boca abierta”.
Santa Sofía (Aya Sophia en turco), es el monumento más importante de Estambul y ningún visitante puede perderse esta maravilla, patrimonio de la Humanidad.
Fue con el Sultán Ahmet I, ya en época del Imperio Otomano y más de 1000 años después, cuando ordenó construir un nuevo edificio que rivalizara en belleza y grandeza con la de Santa Sofía. Hoy día aquel edificio se conoce como la Mezquita Azul. El arquitecto Mehmet Aga, consiguió causar el mismo efecto de sorpresa con el exterior que el que obtenía Santa Sofía en su interior.
Nuestros días pasan en esta fascinante ciudad llena de historia y vida, descubriendo nuevos rincones que nos llevan a perdernos por las zonas menos turísticas de la ciudad como el barrio Edirnekapı, parte occidental de la ciudad.
En esta zona se encuentran la mayoría de los barrios musulmanes de Estambul, las mujeres van vestida con el tradicional hijab, los precios bajan considerablemente en los mercados y es aquí donde se puede disfrutar del verdadero baño turco, nosotros lo hemos probado en el Hamman del Sultán Mihrimah, junto a la muralla del Emperador Teodosio.
Después del baño. con la tensión arterial por los suelos y en un estado de levitación producido por tanto vapor de agua, buscamos refugio en una de la mezquitas cercanas, la de Fatih.
Las mezquitas son buenos lugares para abandonar el bullicioso ritmo de Estambul, son limpias, relajantes, gratuitas y además son exuberantes.
Por la tarde, cuando el sol va cayendo lentamente por los minaretes de las mezquitas de Sultanahmet y Beyazit, un paseo por el muelle de Eminonu, en dirección al barrio moderno, no tiene precio. Las gaviotas vuelan desordenadas en un último intento de recoger los restos de pescado y los estambulitas abarrotan el puente de Gálata con sus cañas de pescar.
Por la noche hay que reservar mesa en los populares meyhanes, tabernas turcas con música tradicional, nosotros lo hicimos en el meyhane de Sofyali 9, cerca de la concurrida calle Istikal en el barrio de Galatasaray.
Los variados mezze (entremeses) se sirven acompañados de raki y entre los más conocidos: los de berenjenas elaborados de diversas artes, los de tomate, los que contienen pepinos, las cebollas frescas, el queso blanco turco parecido a la feta griega, los tomates y pimientos rellenos de arroz con canela (dolma), el pollo carcasiano (elaborado con una salsa a base de nueces y los mejillones, fava que son un puré de habas, çıroz (caballa ahumada), lakerda (pescado en salazón), leblebi (garbanzos tostados) y los de aceitunas negras y verdes.
Con esta copiosa cena y buen tabaco de manzana fumado en el narguille turco (shisha o cashimba en otro países árabes), regresamos a nuestro barrio en el distrito de Sultanahmet.
may
20111
Estambul, la ciudad magnífica. Turquía
Nos encontramos en Estambul, la histórica ciudad que divide a Europa y Ásia y que ha sabido conjugar a la perfección la mezcla de culturas como ninguna otra.
Por Estambul han pasado las principales figuras de la historia antigua, como Julio César, quien “vino, vio y venció”, el apostol San Pablo que recorrió el país para evangelizarlo; los grandes conquistadores como Alejandro Magno o Napoleón; los grandes sultanes del Imperio Otomano como Fatih o Suleyman “El Magnífico” y el que es considerado el padre de la nación turca el gran Atatürk.
En esta ciudad todo se mezcla, los viejos continentes separados por el Mar Bósforo, la religión musulmana, cristiana y judía con un país cada vez más laico; la salsa tsatsiki con los kebab de cordero, las delicias turcas (lokum) con el pudin de arroz, el té con la relajante narguile (tabaco de manzana), los baños turcos (Hamman) con un brusco masaje corporal, la moderna ropa femenina con el Hijab musulman.
Hemos elegido Estambul para terminar estos meses de viaje y nos hemos encontrado un país de gente amable, comida sencillamente exquisita y nuevos destinos que visitar como la región de la Capadoccia, Pamukale, o las ciudades de Éfeso o Safranbolu.
Estamos en temporada baja, con temperaturas que bajan de los 0 grados, pero todo no es negativo; la poca afluencia de turistas hace que podamos dormir en una habitación en la zona antigua de la ciudad (barrio de Sulthanamet) por 16 euros con wifi, calefacción y desayuno incluido a tan solo 2 minutos de la Basílica de Santa Sofía.
Es un gusto oír en la mañana la llamada a la oración, cantos con grandes influencias flamencas que se escapan de las decenas de mezquitas que existen en la ciudad. Las principales mezquitas de la ciudad son la famosa “Mezquita Azul”, la mezquita Suleyman, la Fatih y la mezquita nueva construida en 1597.
Los Hamman (baños turcos), son uno de los muchos atractivos de Estambul, existen muchos repartidos por toda la ciudad. Exceptuando los baños más turísticos (caros pero más limpios) como el de Cemberlitas construidos por el famoso arquitecto Sinan en la época de Solimán “el Magnífico”, o el Hamman de Cagaloglu, podemos disfrutar de un auténtico placer para el cuerpo como los baños de Sulthanamet o el de Gedikpasa.
Es una visita obligada cruzar el famoso puente Gálata que divide a su vez la zona antigua de la con la moderna (barrio de Galatasaray), donde se obtienen una de las más bellas vista de la ciudad.
Seguiremos en los próximos días descubriendo rincones de Estambul, una ciudad que no deja indiferente a ningún viajero…


































Entendámonos, no es éste el relato de dos viajeros aventureros en busca de sensaciones vitales. VIAJAMUNDEANDO es una bitácora sobre el placer de viajar, sobre el aprendizaje de otras realidades, otras culturas, nuevos paisajes...
E-MAIL: viajamundeando@gmail.com
Skipe: viajamundeando